Necesitaremos dos cacharros de cristal, acetona, piezas de metacrilato que ya no nos sirvan y guantes de cocina.

Este pegamento será imprescindible si queremos unir dos piezas de metacrilato ya que al tener acetona en su mezcla deshace mínimamente los extremos de las piezas que queremos pegar dejándolas totalmente soldadas cuando el pegamento se seca.

1º Paso: Cogemos los trocitos de metacrilato y los colocamos dentro de un cacharro de cristal.

2º Paso: Echamos una generosa cantidad de acetona en el bote junto con los trozos de metacrilato y esperamos hasta que se disuelvan por completo. No abrir.

3º Paso: Esperamos a que se disuelvan los trocitos.

4º Paso: Solo cuando ya se hayan disuelto por completo los trozos de metacrilato abriremos el bote y echaremos la masa viscosa en otro bote que sea comodo de abrir y utilizar para que se nos quede un bonito acabado.