Para doblar el metacrilato necesitamos: Pinzas de tender que sean resistentes, sargentos, una lámina de madera gruesa y una decapadora o pistola de calor (en el mercado encontrareis sin dificultad herramientas de este tipo) y un molde para sujetar el metacrilato en el.

 Las láminas de metacrilato vienen siempre protegidas por finísimas capas de plástico que se disponen en las dos caras. Tienen la finalidad de proteger el material contra arañazos. Nunca las retiraremos hasta que no hayamos terminado las manipulaciones a realizar.

 1º Paso: Situamos la lámina de metacrilato bien ajustada al molde para asegurarnos que no se mueva hasta que terminemos y sujetamos el molde al lugar de trabajo.

2º Paso: Colocamos la pieza de madera justo en el borde por donde queremos doblar el metacrilato y la sujetamos con más sargentos. No debéis fijar los sargentos demasiado fuertes porque si no conseguiréis que se os marque la tabla sujetada en el metacrilato al coger este la temperatura deseada para doblarlo. Tampoco debéis colocar la tabla demasiado al borde, pues impediríais que el calor llegase bien al área de aplicación.

3º Paso: Cuando tengamos todo bien sujeto nos pondremos a doblar el metacrilato y poco a poco veremos cómo va cayendo hasta la altura deseada. Cuando pase esto cogeremos las pinzas de tender y sujetaremos el metacrilato al molde para que no vuelva a su posición inicial.

Paso: Dejamos sin tocar la pieza durante un día para que el metacrilato se “acostumbre” a su nueva posición.

5º Paso: Quitamos poco a poco los sargentos mientras que miramos que la pieza se mantiene quieta y no vuelve a su antigua posición, si no pasa esto podemos estar tranquilos que la pieza se quedara con esa forma muchísimo tiempo.

Fotos ofrecidas por: Mikonos